Este calculador permite determinar el caudal volumétrico y el caudal másico de un fluido a partir de la geometría de la sección de paso, la velocidad media del flujo y la densidad. Se utiliza habitualmente en instalaciones hidráulicas, climatización, procesos industriales y cálculos técnicos donde es necesario relacionar velocidad, sección y cantidad de fluido transportado.
Superficie de la sección. El cálculo parte de la superficie transversal A por la que circula el fluido. En tuberías circulares, esta superficie se obtiene a partir del diámetro interior mediante la expresión A = π × d² / 4, donde d se expresa en metros. Si la sección ya es conocida (por ejemplo, conductos rectangulares), se utiliza directamente su valor.
Caudal volumétrico. El caudal volumétrico representa el volumen de fluido que atraviesa la sección por unidad de tiempo. Se calcula como Q = A × v, donde v es la velocidad media del flujo en m/s. El resultado base se obtiene en m³/s y posteriormente se convierte a unidades prácticas como l/s, l/min o m³/h.
Conversión de unidades. Para facilitar el uso en distintos ámbitos, el caudal volumétrico se transforma según relaciones directas: 1 m³/s = 1000 l/s = 60 000 l/min = 3600 m³/h. Estas conversiones no alteran el valor físico, solo su forma de representación.
Caudal másico. El caudal másico indica la masa de fluido transportada por unidad de tiempo. Se obtiene multiplicando el caudal volumétrico por la densidad ρ del fluido: ṁ = ρ × Q. El resultado se expresa normalmente en kg/s o kg/h, y es esencial en cálculos energéticos y de procesos.
Influencia de la densidad. La densidad no afecta al caudal volumétrico, pero sí al caudal másico. Por ejemplo, a igual velocidad y sección, un fluido más denso transporta mayor masa. Este enfoque es coherente con los principios básicos de la mecánica de fluidos descritos en la norma ISO 5167.
El caudal volumétrico mide volumen por tiempo, mientras que el caudal másico mide masa por tiempo. Ambos están relacionados por la densidad del fluido.
Debe utilizarse siempre el diámetro interior efectivo, ya que es el que define la superficie real por la que circula el fluido.
En realidad la velocidad varía, pero para cálculos técnicos se emplea una velocidad media equivalente que permite obtener el caudal total.
Es útil en fontanería, calefacción, ventilación, procesos industriales y cualquier sistema donde se transporte un fluido por conductos.