Este calculador permite determinar el calibre del interruptor automático a partir de la potencia eléctrica de la carga conectada. Se utiliza tanto en instalaciones domésticas como en líneas técnicas para estimar la corriente de trabajo, seleccionar el interruptor normalizado adecuado y proponer una sección orientativa del conductor. El cálculo se basa en tensiones europeas estándar de 230 V y 400 V y tiene en cuenta el tipo de red, el factor de potencia y un margen de seguridad.
Conversión de potencia en corriente. El cálculo parte de la potencia activa total P expresada en kilovatios (kW), que se transforma en vatios (W). Para red monofásica se utiliza la relación I = P / (U × cosφ), mientras que en red trifásica se aplica I = P / (√3 × U × cosφ). El resultado es la corriente de trabajo Itrab en amperios (A).
Coeficiente de simultaneidad. En líneas de grupo no todos los receptores funcionan al mismo tiempo. Por ello, la potencia efectiva se reduce mediante un coeficiente k, obteniendo Pef = P × k. En la práctica europea suelen emplearse valores entre 0,7 y 1 según el número de consumidores.
Margen de corriente. Para evitar disparos intempestivos y permitir futuras ampliaciones, la corriente calculada se incrementa con un margen porcentual. Matemáticamente se expresa como Icalc = Itrab × (1 + margen/100). Este valor es el criterio principal para elegir el interruptor.
Selección del calibre nominal. El interruptor automático se elige como el menor calibre normalizado que sea igual o superior a Icalc. Se utilizan series habituales de interruptores según la práctica europea. El calibre inferior más cercano se muestra solo como referencia, ya que puede provocar disparos bajo carga continua.
Ajuste por condiciones de instalación. Para la sección del cable se aplican coeficientes correctores por temperatura ambiente y método de instalación. La corriente admisible del conductor se corrige mediante un factor global kcond, y la sección se selecciona de modo que soporte la corriente equivalente I / kcond. Este enfoque sigue los principios de la norma IEC 60364 y su adaptación europea HD 60364.
Los interruptores automáticos reaccionan a la corriente que circula por ellos. La potencia depende además de la tensión y del factor de potencia, por lo que primero debe convertirse a amperios para una selección correcta.
En circuitos de enchufes y electrodomésticos se emplea habitualmente un cosφ cercano a 0,95. Para motores eléctricos y cargas inductivas es común utilizar valores alrededor de 0,8.
No es obligatorio, pero es una práctica recomendada. Un margen del 15-25 % es habitual para garantizar funcionamiento estable y cierta reserva de capacidad.
La sección propuesta es orientativa. Para un proyecto final deben consultarse las tablas oficiales de corrientes admisibles y las normas nacionales derivadas de IEC 60364.